El jefe de los cascos azules admitió hoy al llegar a Damasco que los
observadores de Naciones Unidas deberán enfrentarse con un objetivo muy difícil
de cumplir en Siria, y si bien la violencia sigue en el país árabe, dijo ser
optimista sobre el profesionalismo de quienes integran la misión de la
ONU.
"Los diplomáticos deberían ser siempre optimistas. Estoy de acuerdo con que
están peor ahora que antes, pero confío en que los círculos viciosos se acabarán
y el diálogo comenzará", señaló Hervé Ladsous apenas arribado a la capital
siria.